Ir al contenido principal

Carta a un pequeño crimen de amor.

 No sufría cuando creía que te tenía. La imaginación tiene infinidad de rincones y de espacio para crear todo tipo de escenarios, pero esta vez mi imaginación se pasó y recorrió contigo las 4 estaciones, con la esperanza de que el destino alguna vez nos cruzara. Cuando por fin "me cayó el 20" como se dice aquí en México, descubrí que no te tenía. ¡La puta madre! Decía.

 Me odié cuando miré el pasado y me di cuenta de que te estaba buscando en otros rostros, me encontré con una puerta en donde me harté y me ahora me cuesta olvidar. No estoy pudiendo entrar a habitaciones desconocidas y lo poco que sucede en esta habitación me provoca a veces borrarlo, matar el recuerdo o cambiarlo y que sea contigo.

 ¡Claro que te veo! ¡Claro que me ves! Es sólo que el presente nos llamó "demasiado". Ojalá puedas seguir amando. Ojalá encuentre mi propio perdón y pueda enamorarme ahora sí, en vivo y en estereo. Uno se pone muy loco con las fantasías y esta vez si que me fuí de nivel, la locura trascendió y comencé a verte en letras, a encontrarte en algunas notas y como siempre dejarte volar... Como si yo misma estuviera volando.

 Tuve un sueño y te recordé al despertar. Nada estaría mal si alguno de los dos apareciera aquí o allá. Son los recuerdos futuros los que se llevan los miedos. Por suerte uno aterriza.

 Los mensajes de olvido son mucho más claros que lo que pudo haber sucedido. El olvido me juega en contra y en vez de amor, encuentro susurros de larga distancia. El amor si es amor, nunca muere y ya después no importa.

 Me bajo del avión y abro los ojos de nuevo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

"El Amor Después del Amor" de Fito Páez.

"Alguien me dijo que tal vez si dejo de 'ser tan loca' y me comporto 'más seriamente', alguien podría llegar a amarme. A los días, me olvidé de su nombre".  El martes pasado terminé de ver la serie basada en la vida de Fito Páez. En todas las escenas fuertes (de las cuales no daré spoiler por si alguien no la ha visto), lloré bastante. Hace poco tuve una amenaza de pérdida muy fuerte y poco he podido compartir al respecto, pero lloré todo. Quería investigar más sobre Fito, su vida y poder sacar una reseña impresionante, pero la verdad es que habrá miles de reseñas, o por lo menos eso creo. Así que solo voy a compartir lo que a través de esa mirada, de esa parte importante de su vida, nos deja ver el rosarino Fito Páez. Esto será una mezcla de todo lo que la serie provocó en mí.  Nos vemos a nosotros, los artistas, contando miles de historias a través del arte. A menudo, esas historias se entienden muchos años después, sobre todo en épocas de dictadura, en las ...

Silencio para agradecer, mucho ruido para disfrutar

 ¡Hola! Aquí estoy de nuevo. Pasaron muchas cosas desde mi última publicación en marzo del 2025. Hay mucho que uno no se atreve a escribir y compartir… miles de letras por ahí escondidas, esperando convertirse en libro, en novela de televisión, cortometraje, película o en una obra de teatro.  No pensé que este blog iba a tener tantas vistas, pero aún hoy, cada vez que regreso, veo que muchas personas me leen y no sé quiénes son. Solo quiero que sepan que también los veo. Me da una gotita de esperanza y me inspira a ser un poquito más constante. A veces pienso que, si sigo alimentando mi blog Rastros de un instante escrito , ya no serán cientos de lectores, sino miles… ¡Me encantaría! Y sé que a mi madre le gustaría saberlo, y a mi abuelita —que partió este año— también la haría sentir orgullosa.  Todavía no he escrito nada sobre la partida de Ana Josefina, mi abuela, porque sigo procesándolo, mis duelos son lentos y he escrito demasiadas cosas al respecto, no todo ha sido...

Irse

 Irse es un arte, un rito que desgarra y remienda el alma en un mismo aliento. Se siente como pequeñas puntadas en el corazón: lloras, ríes, rompes papeles, arrojas al olvido esas cosas que alguna vez fueron cápsulas de recuerdos, hasta que el tiempo, ese viejo ladrón, las torna livianas, fáciles de soltar. Porque todo cumple su ciclo. Reviso documentos antiguos que seguí guardando "por si acaso", aunque jamás llegó el acaso. Me entero, una vez más, que no soy O positivo, como creía, sino otro tipo de sangre. Aparece la copia en tamaño carta de La Nuit Étoilée de Van Gogh, esa que insisto en conservar, aunque nunca la cuelgue. Radiografías de los años que se han ido. Vuelvo a aquel 14 de agosto del 2020, cuando decidí cambiar mi vida en México y pedir asilo político. Un giro que me sostuvo durante cinco años, llevándome a conocer a las personas correctas, a construir un mundo donde los sueños imposibles dejaron de serlo. Hoy, con cada papel que rompo, suelto meses de trámite...