Ir al contenido principal

Enlazando Mundos

 Soy el agua en la que puedes nadar con calma y sin prisas, yo soy la vida y la muerte. 

 Hoy tomé las tijeras plateadas de enlazadora y corté ese pensamiento que andaba flotando por allí, corté de raíz, lo tomé entre mis manos y lo dejé ir, lo dejé libre para adentrarme en el ahora.

 Soy el sueño que se escribe y reescribe y que va acompañado por otros tantos sueños que forman muchos lazos entre si. Soy parte de la arena, del mar, del sol, soy hija de las estrellas y estoy llena de colores y formas que cada día intento descubrir. 

 Voy arrastrando mis pasos, voy lanzando miradas hacía el horizonte, creando espacios agradables en mi vida. Uso mis cinco sentidos y conecto con todo lo demás, unos días me cierro y otros me amplifico. Voy tejiendo los hilos que le dan forma a esta vida, entre papeles, tintas y letras, entre tanto arte que brota de mi esencia.

 Creo que esta vez se nos vendrá encima una lluvia de emociones. Estoy empezando a sentir calor y frío, una oleada de energía intensa que va recorriendo mi cuerpo, alma y mente. Empiezo a sentir la alineación entre mente y corazón, voy tratando de encontrar sentido dentro de todo lo que imagino. Creo que es momento de materializar todo eso que esta dentro de mi imaginación. Ya no le tengo miedo al tiempo, no le tengo miedo a las viejas estructuras, sólo quiero montarme en esa nube aquí y ahora, por mi y para mi.

 El camino me manda algunas señales y de repente veo en todas partes el mismo número, el mismo nombre, el mismo color, aroma y sabor. Entonces me suelto, me recuesto sobre el agua y me dejo llevar por la corriente. Voy rumbo esos nuevos lugares.

 Disfrutando de la embriaguez que me regala la vida misma.




Comentarios

Entradas populares de este blog

"El Amor Después del Amor" de Fito Páez.

"Alguien me dijo que tal vez si dejo de 'ser tan loca' y me comporto 'más seriamente', alguien podría llegar a amarme. A los días, me olvidé de su nombre".  El martes pasado terminé de ver la serie basada en la vida de Fito Páez. En todas las escenas fuertes (de las cuales no daré spoiler por si alguien no la ha visto), lloré bastante. Hace poco tuve una amenaza de pérdida muy fuerte y poco he podido compartir al respecto, pero lloré todo. Quería investigar más sobre Fito, su vida y poder sacar una reseña impresionante, pero la verdad es que habrá miles de reseñas, o por lo menos eso creo. Así que solo voy a compartir lo que a través de esa mirada, de esa parte importante de su vida, nos deja ver el rosarino Fito Páez. Esto será una mezcla de todo lo que la serie provocó en mí.  Nos vemos a nosotros, los artistas, contando miles de historias a través del arte. A menudo, esas historias se entienden muchos años después, sobre todo en épocas de dictadura, en las ...

Irse

 Irse es un arte, un rito que desgarra y remienda el alma en un mismo aliento. Se siente como pequeñas puntadas en el corazón: lloras, ríes, rompes papeles, arrojas al olvido esas cosas que alguna vez fueron cápsulas de recuerdos, hasta que el tiempo, ese viejo ladrón, las torna livianas, fáciles de soltar. Porque todo cumple su ciclo. Reviso documentos antiguos que seguí guardando "por si acaso", aunque jamás llegó el acaso. Me entero, una vez más, que no soy O positivo, como creía, sino otro tipo de sangre. Aparece la copia en tamaño carta de La Nuit Étoilée de Van Gogh, esa que insisto en conservar, aunque nunca la cuelgue. Radiografías de los años que se han ido. Vuelvo a aquel 14 de agosto del 2020, cuando decidí cambiar mi vida en México y pedir asilo político. Un giro que me sostuvo durante cinco años, llevándome a conocer a las personas correctas, a construir un mundo donde los sueños imposibles dejaron de serlo. Hoy, con cada papel que rompo, suelto meses de trámite...

Silencio para agradecer, mucho ruido para disfrutar

 ¡Hola! Aquí estoy de nuevo. Pasaron muchas cosas desde mi última publicación en marzo del 2025. Hay mucho que uno no se atreve a escribir y compartir… miles de letras por ahí escondidas, esperando convertirse en libro, en novela de televisión, cortometraje, película o en una obra de teatro.  No pensé que este blog iba a tener tantas vistas, pero aún hoy, cada vez que regreso, veo que muchas personas me leen y no sé quiénes son. Solo quiero que sepan que también los veo. Me da una gotita de esperanza y me inspira a ser un poquito más constante. A veces pienso que, si sigo alimentando mi blog Rastros de un instante escrito , ya no serán cientos de lectores, sino miles… ¡Me encantaría! Y sé que a mi madre le gustaría saberlo, y a mi abuelita —que partió este año— también la haría sentir orgullosa.  Todavía no he escrito nada sobre la partida de Ana Josefina, mi abuela, porque sigo procesándolo, mis duelos son lentos y he escrito demasiadas cosas al respecto, no todo ha sido...