Ir al contenido principal

Al Borde de la Línea (tercera parte)

 Desperté para volver, caí en el charco oscuro de una pesadilla que se repetía sin cesar. Cartas y fotos rotas, mientras el filo del cuchillo se apoyó sobre mi garganta para atravesarla. Abrí mi mente, mostré mis desnudez entera, me enganché en luchar permanentemente, creyéndome una guerrera, creyendo que así como me levanté de otras oscuridades iba a poder con esta fácilmente. Fue muy iluso de mi parte pensar que la luz de mi sonrisa, nunca se vería opacada. Fue muy inocente de mi parte creer, que dentro de toda esa falta de luz crearía mi mejor obra de arte.

 No aprendo de las pesadillas, no entiendo razones cuando los demonios me atacan. Me vuelvo parte de ellos mientras me encuentro: al borde de la línea. Siento como si buscara algo para exteriorizar el potencial dentro de mi.


 La tormenta llegó para quedarse durante un período de tiempo. Aquel vestiglo se puso su mejor disfraz, todo parecía tener tanto brillo, todo parecía sacado de un cuento. La bruja fresa con el astronauta de pacotilla, una combinación que podría ser perfecta pero no era así. Desde esa primera señal debí huir, pero el miedo nunca me dejó, caí en un pozo profundo, donde el camino a la luz aparecía y desaparecía. ¿Cómo podía tener tanto brillo en ocasiones en medio de tanta oscuridad? 


 En este rincón de mi Universo sin una gota de vergüenza me metí a nadar en el fango profundo, nadando contra corriente, sumergida en el lodo, respirando el humo asqueroso de esa habitación oscura. Tanta inmensidad para qué, si con el pasar del tiempo todo quedó hecho cenizas. Traté de salir ilesa y aunque siempre quería mirar hacia otros lados, entendí que debía dirigir mi mirada hacia adentro, porque al fin y al cabo, atacar al demonio no serviría de nada. Después de todo y al final de cuentas, ese demonio habitaba dentro de mi.


 Voy remontando en un vuelo con caminos luminosos que me conectan con todos mis sueños hechos realidad, a veces pierdo el control, otras veces parezco volar recto hacia mi meta y es en esos momentos en lo que me gusto más. Todavía estoy aprendiendo en gustarme en todas las facetas, cada vez se vuelve más liviano.


 Son los días grises los que me llevan a adentrarme en el vacío del gran silencio de forma intensa. Me desarmo para hacer ciertos retoques en mi propia historia, me recorto para pegar las piezas e intentar alcanzar la perfección a la que puedo llegar.


 Finalmente, el miedo ha sido tomado de la mano y se fue a dar un viaje largo a través del cosmos. 


 ¡Brindemos!





Comentarios

Entradas populares de este blog

Silencio para agradecer, mucho ruido para disfrutar

 ¡Hola! Aquí estoy de nuevo. Pasaron muchas cosas desde mi última publicación en marzo del 2025. Hay mucho que uno no se atreve a escribir y compartir… miles de letras por ahí escondidas, esperando convertirse en libro, en novela de televisión, cortometraje, película o en una obra de teatro.  No pensé que este blog iba a tener tantas vistas, pero aún hoy, cada vez que regreso, veo que muchas personas me leen y no sé quiénes son. Solo quiero que sepan que también los veo. Me da una gotita de esperanza y me inspira a ser un poquito más constante. A veces pienso que, si sigo alimentando mi blog Rastros de un instante escrito , ya no serán cientos de lectores, sino miles… ¡Me encantaría! Y sé que a mi madre le gustaría saberlo, y a mi abuelita —que partió este año— también la haría sentir orgullosa.  Todavía no he escrito nada sobre la partida de Ana Josefina, mi abuela, porque sigo procesándolo, mis duelos son lentos y he escrito demasiadas cosas al respecto, no todo ha sido...

"El Amor Después del Amor" de Fito Páez.

"Alguien me dijo que tal vez si dejo de 'ser tan loca' y me comporto 'más seriamente', alguien podría llegar a amarme. A los días, me olvidé de su nombre".  El martes pasado terminé de ver la serie basada en la vida de Fito Páez. En todas las escenas fuertes (de las cuales no daré spoiler por si alguien no la ha visto), lloré bastante. Hace poco tuve una amenaza de pérdida muy fuerte y poco he podido compartir al respecto, pero lloré todo. Quería investigar más sobre Fito, su vida y poder sacar una reseña impresionante, pero la verdad es que habrá miles de reseñas, o por lo menos eso creo. Así que solo voy a compartir lo que a través de esa mirada, de esa parte importante de su vida, nos deja ver el rosarino Fito Páez. Esto será una mezcla de todo lo que la serie provocó en mí.  Nos vemos a nosotros, los artistas, contando miles de historias a través del arte. A menudo, esas historias se entienden muchos años después, sobre todo en épocas de dictadura, en las ...

Irse

 Irse es un arte, un rito que desgarra y remienda el alma en un mismo aliento. Se siente como pequeñas puntadas en el corazón: lloras, ríes, rompes papeles, arrojas al olvido esas cosas que alguna vez fueron cápsulas de recuerdos, hasta que el tiempo, ese viejo ladrón, las torna livianas, fáciles de soltar. Porque todo cumple su ciclo. Reviso documentos antiguos que seguí guardando "por si acaso", aunque jamás llegó el acaso. Me entero, una vez más, que no soy O positivo, como creía, sino otro tipo de sangre. Aparece la copia en tamaño carta de La Nuit Étoilée de Van Gogh, esa que insisto en conservar, aunque nunca la cuelgue. Radiografías de los años que se han ido. Vuelvo a aquel 14 de agosto del 2020, cuando decidí cambiar mi vida en México y pedir asilo político. Un giro que me sostuvo durante cinco años, llevándome a conocer a las personas correctas, a construir un mundo donde los sueños imposibles dejaron de serlo. Hoy, con cada papel que rompo, suelto meses de trámite...