Ir al contenido principal

Al Borde de la Línea (Segunda Parte).



 Esta vez no desperté, me quedé atrapada en una sangrienta pesadilla que se repetía una y otra vez con diferentes formas, diferentes comienzos, distintos aromas, distintos escenarios, pero con los mismos personajes. Una y otra vez encerrada en un cuento que no existe, en un mundo abstracto que quizás una vez decidí fabricar en mi mente.


 Gotas de sangre carentes de sabor, dolores de cabeza que siguen y parecen no querer estallar y aquel inhumano con cuchillo de cartón en mano apoyándolo contra mi garganta, queriendo acabar con aquellos sueños de niños, mientras yo no me rindo. Me río en su cara, mantengo mi sonrisa y su enojo se hace más intenso al no entender como ante semejante espectro que es puedo simplemente reír. La explicación es sencilla, detrás de esta perfecta sonrisa hay una sombra de tristezas ocultas, que con cada una de las nuevas marcas que deja aquel que no existe se van desvaneciendo.

 Gritar no sirve de nada, ya me lo ha dicho el espectro y los primeros días cuando lloraba, sonriendo me pedía que me ahorrara mis lágrimas, pues él no siente compasión, es causante de un dolor tardío. Me estuvo estudiando, conociendo cada parte de mí, viendo cual sería mi punto débil y encontró que me daba miedo el no poder sentir nada, tal vez se lo dije en uno de esos sueños tontos en los que todo parece ser maravilloso y real.

 Me engañaste espectro, no fue por mucho, pero lo lograste. Lograste meterte en mi mente y cambiar lo que pasa en las noches cuando caigo en la inconsciencia, por un momento fuiste parte de mi y paseaste por cada rincón de oscuridad y de luz, tocaste cada parte de mi alma y de mi cuerpo para ver por donde moría. A pesar de que creías que estabas a punto de ganar, me levante, rompí tu cuchillo con los dientes, le di una patada a tu estúpida y falsa sonrisa.

 Por eso hoy si existe el inhumano me tiene miedo, ahora transformado en otra cosa que aun no entiendo, me habla cuidando cada palabra que usa, sigue la historia de mi vida creyendo que soy ignorante de sus pasos y la verdad, prefiero dar la vuelta a esta historia, porque aquel se acerca. Aquel que desde hace tanto desconozco y que va dejando un camino de tintas, letras y diseños los cuales creo, pienso y quiero secretamente.

 Finalmente, llegué a la conclusión de que estuve nuevamente al borde de la línea y ahora mismo algunos tienen miedo de mis sueños, pero lo mejor de esta pesadilla es que muchos otros me admiran.

 Siempre lo he dicho, me da miedo dejar de sentir, porque no siento miedo de otras cosas.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Silencio para agradecer, mucho ruido para disfrutar

 ¡Hola! Aquí estoy de nuevo. Pasaron muchas cosas desde mi última publicación en marzo del 2025. Hay mucho que uno no se atreve a escribir y compartir… miles de letras por ahí escondidas, esperando convertirse en libro, en novela de televisión, cortometraje, película o en una obra de teatro.  No pensé que este blog iba a tener tantas vistas, pero aún hoy, cada vez que regreso, veo que muchas personas me leen y no sé quiénes son. Solo quiero que sepan que también los veo. Me da una gotita de esperanza y me inspira a ser un poquito más constante. A veces pienso que, si sigo alimentando mi blog Rastros de un instante escrito , ya no serán cientos de lectores, sino miles… ¡Me encantaría! Y sé que a mi madre le gustaría saberlo, y a mi abuelita —que partió este año— también la haría sentir orgullosa.  Todavía no he escrito nada sobre la partida de Ana Josefina, mi abuela, porque sigo procesándolo, mis duelos son lentos y he escrito demasiadas cosas al respecto, no todo ha sido...

"El Amor Después del Amor" de Fito Páez.

"Alguien me dijo que tal vez si dejo de 'ser tan loca' y me comporto 'más seriamente', alguien podría llegar a amarme. A los días, me olvidé de su nombre".  El martes pasado terminé de ver la serie basada en la vida de Fito Páez. En todas las escenas fuertes (de las cuales no daré spoiler por si alguien no la ha visto), lloré bastante. Hace poco tuve una amenaza de pérdida muy fuerte y poco he podido compartir al respecto, pero lloré todo. Quería investigar más sobre Fito, su vida y poder sacar una reseña impresionante, pero la verdad es que habrá miles de reseñas, o por lo menos eso creo. Así que solo voy a compartir lo que a través de esa mirada, de esa parte importante de su vida, nos deja ver el rosarino Fito Páez. Esto será una mezcla de todo lo que la serie provocó en mí.  Nos vemos a nosotros, los artistas, contando miles de historias a través del arte. A menudo, esas historias se entienden muchos años después, sobre todo en épocas de dictadura, en las ...

Irse

 Irse es un arte, un rito que desgarra y remienda el alma en un mismo aliento. Se siente como pequeñas puntadas en el corazón: lloras, ríes, rompes papeles, arrojas al olvido esas cosas que alguna vez fueron cápsulas de recuerdos, hasta que el tiempo, ese viejo ladrón, las torna livianas, fáciles de soltar. Porque todo cumple su ciclo. Reviso documentos antiguos que seguí guardando "por si acaso", aunque jamás llegó el acaso. Me entero, una vez más, que no soy O positivo, como creía, sino otro tipo de sangre. Aparece la copia en tamaño carta de La Nuit Étoilée de Van Gogh, esa que insisto en conservar, aunque nunca la cuelgue. Radiografías de los años que se han ido. Vuelvo a aquel 14 de agosto del 2020, cuando decidí cambiar mi vida en México y pedir asilo político. Un giro que me sostuvo durante cinco años, llevándome a conocer a las personas correctas, a construir un mundo donde los sueños imposibles dejaron de serlo. Hoy, con cada papel que rompo, suelto meses de trámite...